Una pausa antes de empezar

Jugar con un límite también es una decisión.

Límite Claro te ayuda a convertir una intención sencilla en un plan personal de tiempo, presupuesto y pausas.

Crear mi plan

Para personas adultas. Información educativa: no sustituye apoyo profesional ni garantiza resultados.

Cuaderno con anotaciones para organizar un presupuesto
La idea central

Decidir antes evita improvisar después.

Un límite funciona mejor cuando está definido antes de abrir una sesión: cuánto puedes dedicar, cuánto tiempo quieres estar y qué harás al llegar a ese punto.

Tres coordenadas

Tu plan cabe en tres líneas.

01 / PRESUPUESTO

Una cantidad cerrada

Usa solo dinero que puedas permitirte gastar y decide el límite total, sin ampliarlo durante la sesión.

02 / TIEMPO

Una hora de salida

Define una duración y añade una alarma o recordatorio que te ayude a terminar a tiempo.

03 / PAUSA

Una señal clara

Si notas frustración, prisa o ganas de recuperar pérdidas, pausa. No necesitas tomar otra decisión en ese momento.

Plan rápido

Elige tu prioridad de hoy.

Selecciona una opción para recibir un siguiente paso concreto. Puedes cambiarla cuando quieras.

Define una cantidad cerrada

Antes de jugar, anota el máximo que dedicarás. Cuando llegues a esa cantidad, termina la sesión: no la aumentes para recuperar pérdidas.

01

Escríbelo en una nota visible.

02

Activa una alerta o recordatorio.

03

Respeta la decisión aunque el resultado no sea el esperado.

Temporizador sobre una mesa tranquila
Un recordatorio externo puede hacer visible el paso del tiempo.
Calendario y cartera para planificar gastos
Revisa tu presupuesto con calma, fuera de la sesión.
Chequeo personal

Observa el momento, no solo el resultado.

Estas señales no son un diagnóstico. Son motivos razonables para detenerte y revisar tu plan.

  • Te cuesta respetar el tiempo o presupuesto que habías elegido.
  • Juegas para recuperar una pérdida o cambiar tu estado de ánimo.
  • Ocultas cuánto juegas o pospones otras responsabilidades.
  • Te resulta difícil parar incluso cuando ya no lo estás disfrutando.
Si el plan se rompe

Parar también cuenta como una decisión.

Cierra la sesión, aléjate un momento de la pantalla y revisa qué ocurrió sin castigarte. Si estas situaciones se repiten o te preocupan, busca recursos de apoyo adecuados en tu zona.

Leer sobre señales de riesgo
Para continuar

Guarda una idea para la próxima vez.

Un límite claro no predice el resultado del juego. Solo pone tus decisiones importantes en tus propias manos, antes de que empiece la sesión.

Ver la guía completa